CASONA MICAELA, DONDE NACE EL VINO
Cuatro jóvenes con amplia formación en vitícultura ponen en marcha Casona Micaela, una nueva bodega emplazada en el Valle de Villaverde y especializada en la denominación geográfica “Costa de Cantabria”
VILLAVERDE. Desde el pasado mes de mayo, los aficionados al vino deberán plantearse una nueva ruta e incluir al Valle de Villaverde en su peregrinaje en busca de buenos caldos. Allí, en medio de un paraje eminentemente natural, se levanta Bodegas Casona Micaela, el sueño de cuatro jóvenes viticultores hecho realidad y uno de los proyectos más ambiciosos e innovadores que se han presentado últimamente ante el PRODER cántabro, el programa de desarrollo rural.
Los hermanos Carlos y Eduardo Recio, Mª Luisa González y Mª Carmen Santamarina acaban de lanzar al mercado su primera cosecha, 15.000 botellas de vino blanco elaborado con uva de las variedades Albariño (Galicia) y Riesling (Alemania).
“Hace cinco años que realizamos la primera plantación de viñas con el objetivo de hacer un vino blanco de la máxima calidad posible”, detalla Carlos, uno de los promotores de la bodega, además de licenciado en ingeniería agrónoma y Master en Viticultura, Enología y Cata.
“Para ello -recalca- utilizamos variedades de uva que sólo se producen bien en zonas costeras y con un microclima especial”.
La experiencia estuvo plagada de investigaciones, estudios, ensayos y asesoramiento técnico exterior, hasta que los cuatro emprendedores resolvieron la producción de una uva de calidad que ahora se acoge a la indicación geográfica “Costa de Cantabria”.
La cosecha de este año es el resultado de la plantación realizada hace cinco, pero el dimensionamiento de la bodega está hecho para una capacidad de 125.000 botellas anuales. Por ello, paulatinamente se irá incrementando la producción hasta alcanzar dicho volumen “utilizando únicamente uva de nuestra finca”, recalcan los cuatro promotores.
Desde que Casona Micaela sembró la primera semilla, ha intentado aunar en su proyecto tres principios: diferenciación, calidad y territorio. Estos fundamentos, dirigidos a conseguir la satisfacción del cliente, se han impregnado desde la primera añada en este vino que acaba de nacer pero que ya ha obtenido varios premios de cata en Cantabria. Ahora, el objetivo es dirigir la marca vinícola hacia el mercado de la restauración y los establecimientos especializados. No obstante, sus promotores seguirán trabajando en la formación a través de cursos de cata y programarán visitas a la bodega donde se explicará todo el proceso de vinificación.
LOS DATOS.
Bodegas Casona Micaela se encuentra en medio de una finca de 9.000 metros cuadrados en el centro del Valle de Villaverde. Se compone de un edificio de cerca de 500 metros cuadrados y de una plantación de uva de 8 hectáreas en un paraje llamado Jornillo. El próximo año el viñedo se ampliará a 12 hectáreas. Tanto los viñedos como la bodega están incluidos dentro de la Indicación Geográfica “Vino de la Tierra Costa de Cantabria”.
LA BODEGA.
Uno de los principales distintivos de Casona Micaela es el propio edificio de la bodega, una estructura de cobre y madera que en el Valle de Villaverde cumple una función equiparable a la que Marqués de Riscal hace en Elciego. Su diseño, homenaje al gusto, y un vino de excelente calidad, ayudarán a impulsar el turismo enológico en la zona.
Promoción para Cantabria
En un valle eminentemente rural, los promotores de Casona Micaela son de la opinión de que la viticultura puede ser una alternativa a la ganadería y contribuir al desarrollo de la zona. “La actividad generada ayudará al desarrollo económico y promoción cultural de la zona”, puntualiza Carlos Recio, para quien el vino Casona Micaela “representará a Cantabria en diferentes mercados y le servirá de promoción”.
Técnicamente perfecta
Producir uva de calidad es necesario, pero no suficiente para elaborar un vino de calidad. En el producto también deben intervenir otros componentes, como el capital humano que lleva a cabo el proceso -en este caso grandes conocedores del mundo vinícola-, la ingeniería de construcción y la ingeniería del proceso.
Casona Micaela cuenta en este sentido con un edificio diferente en cuyo interior se funde la tradición agrícola con la tecnología más puntera del momento, que ha despertado el interés de vitivinícolas de otras regiones por conocer la excelente y novedosa maquinaria empleada en la bodega villaverdana.