El corrimiento de tierra provocado por las lluvias de agosto retrasa la apertura de la variante de Zaramillo
ENKARTERRI. Las fuertes lluvias caídas durante el mes de agosto que causaron un desprendimiento de tierra en las obras del último tramo del Corredor del Kadagua, entre Arbuio y Sodupe, demorarán hasta en seis meses la puesta en servicio de la autovía, prevista inicialmente para este mes, según han manifestado fuentes de la UTE encargada de la obra.
El alud tuvo lugar en la conocida como variante de Zaramillo y dejó a su paso más de 30.000 metros cúbicos de tierra que, aunque no causaron daños personales, sí afectaron a las labores de excavación, que tuvieron que ser paralizadas.
El corrimiento se produjo en la ladera de la montaña y alcanzó las pistas y caminos empleados por el equipo móvil que construye la autovía, obligado ahora a evacuar la tierra desplazada.