La Diputación recuperará el cargadero minero de Matamoros, incluido en el parque Meaztegi Berdea
El proyecto permitirá la recuperación de más de seis hectáreas de terreno y requerirá 895.000 euros
MEATZALDEA. El departamento foral de Medio Ambiente recuperará los terrenos del entorno del cargadero-lavadero de mineral de Matamoros, en Trapagaran. Tras las labores de limpieza, desbroces y excavaciones, en la segunda fase se procederá a la rehabilitación de las ruinas y se localizarán los elementos arquitectónicos asociados al antiguo cargadero de mineral. Las labores de recuperación de la zona, que se extiende por 6,5 hectáreas, tendrán un coste de 895.000 euros.
Una de las mayores ventajas del proyecto será la eliminación de vertederos localizados, ya que en un plazo de cinco meses desde que comiencen las obras se limpiarán varios focos.
BELLO Y EXTRAÑO
Esta zona es un lugar singular en Bizkaia, un paisaje bello y extraño, diferente a del medio natural porque responde a una antropización del medio debida a la explotación minera. Por ello, durante el proyecto se identificarán las diferentes construcciones del lugar, estrechamente ligadas a la explotación minera.
La zona de Matamoros es un ámbito con una posición central en el parque Meaztegi Berdea. Se trata de una ladera con orientación norte-noreste y con una fuerte pendiente: los terrenos que la integran presentan cotas que van desde la +345 a la +275 en su punto más bajo, es decir desde la cota de la carretera del Campillo en su parte superior, al punto más bajo en el que se alcanza el curso del arroyo Zeitegi. Debido a esta gran diferencia de cota de 40 metros, se generan plataformas con vistas muy interesantes que permiten descubrir hasta el mar.
La zona parte de La Arboleda y se integra en la cuenca minera de los montes de Triano. Aquí la extracción de mineral de hierro a cielo abierto –llevada a cabo durante siglos e intensificada desde mediados del XIX hasta aproximadamente 1970 en que llegó a su fin- ha dejado profundas huellas en el paisaje que hoy son seña de identidad y singularidad de la zona.
La actividad minera alteró drásticamente la morfología del paisaje y supuso la desaparición de los ecosistemas. Luego, el cese de la actividad y el afloramiento de las aguas subterráneas, junto a la acumulación de aguas de escorrentía, dio lugar a la formación de lagos y saltos de agua a modo de cascadas, que junto con las formas y relieves característicos confieren un aspecto de extraña belleza al paraje: variada gama cromática dominada por el rojo y que contrasta con el verde de la vegetación, formaciones rocosas en forma de agujas y farallones…
Malla Verde: grandes áreas de esparcimiento
El documento de aprobación definitiva del Plan Territorial Parcial del Bilbao Metropolitano incluye Matamoros dentro del Parque de La Arboleda, un parque metropolitano que representa una de las grandes áreas de esparcimiento que integran la denominada “Malla Verde”, esto es, aquellos espacios urbanos que enlazan con áreas naturales.
Los parques metropolitanos comprenden espacios de ámbito supramunicipal vinculados a un uso recreativo (el Parque de La Arboleda: Abanto-Zierbena, Ortuella y Trapagaran). En estos espacios, además de propiciar el ocio y esparcimiento como elemento integrante de la malla verde, se propone la conservación y mejora ambiental.
HISTORIA. La zona alta de Trapagaran está marcada por su fortísimo pasado minero y por su ubicación, en los montes de Triano. Aquí se encuentran los denominados barrios mineros: La Arboleda, Matamoros-Burzaco, Parcocha-Barrionuevo y La Reineta. Esta zona aglutinaba la mayor parte de los habitantes durante el apogeo de la minería, pero a mediados del siglo XX, al dejar de extraer mineral en la zona, fue perdiendo población. En la actualidad, alberga muy pocos habitantes y es una zona dedicada al esparcimiento y al disfrute del ocio.
OBJETIVOS. Entre los objetivos del parque metropolitano está la dotación de espacios libres; la recuperación ambiental de un área degradada por diferentes impactos actuales y pasados; la protección del paisaje actual del medio en el que se enclava la actuación; y, finalmente, la recuperación y conservación del patrimonio industrial relacionado con la minería.