El buey “Alegre” del barrio La Herrera de Zalla fue sacrificado el pasado 24 de noviembre en el matadero de Durango.
El animal encartado nació hace doce años en Galdames y fue adquirido hace seis por la familia zallatarra Zornotza Aiarzaguena para formar parte de su grupo de bueyes de arrastre de piedra.
Es en Zalla donde comenzó su doma y primer contacto con el trabajo de campo. Entrenado y estabulado en La Herrera durante tres años, medía más de 1’70 metros a la cruz, tenía tres de longitud y pesaba aproximadamente 1500 kilos.
Su alimentación a base de piensos naturales, habas, maíz, cebada y buen forraje han hecho de su carne un exquisito manjar. Con su sacrificio, “Alegre” ha sido un aspirante a batir el récord del matadero durangués. Sus chuletas y solomillos se podrán degustar a partir de diciembre en el restaurante “Zubi Ondo” que regenta la familia de La Herrera, en Zalla